Sola estoy es un estado, que ya no molesta que no duele, que ha entrado en mi ser sin preguntarme si era una opción, una oportunidad, tal vez una elección fallida.
No se por que mantengo rituales sin sentidos, como si lo que falta es solo un detalle no la esencia de lo que juntos construimos.
Tampoco voy penando pues mi aplanado afecto no permite violentas emociones, ciega y sorda a estímulos que a otros los haría vibrar, mantengo un estado de ser siendo, de vivir viviendo, de durar durando.
Vivo en compañía del polvo que acumulan los viejos peluches acodados en forma de pirámide ladeada sin la gracia que otrora me irradiaban y aun guardando en el vidrio de sus ojos imágenes de aquellos besos locos, que me arrancaban suspiros mientras toco mi cuerpo buscando una señal
Yo me pregunto en donde esta mi orgullo, o el timbre de mi risa, o mis maneras que me han permitido conquistarte y arrancarte promesas que hoy no existen porque se fueron contigo, atravesando la puerta cual fantasmas dejándome desnuda de ilusiones.
Quiero sobreponerme y hoy no puedo, hay algo que me atrapa en esa imagen que me da el espejo, diciendo que soy yo aunque no lo crea, esa mujer de grises ojos cargados de grises sombras, pálidas y angulosas las mejillas coronada por cabellos rubio oscuro, intentando esbozar una sonrisa

